¿Educación?
Junio 26, 2008
Ayer fue día de graduaciones en el Fernando de Mena. Como todos lo años el “maravilloso”, ahora ex-director del IES, subió al escenario a hacer creer a los padres, como cada año, que han realizado una tarea increíble con la promoción de alumn@s 2007-2008, y lo mejor de todo, aseguran haber creado personas. No dudo que sean capaces de formar personas a lo largo de seis años, que duran la ESO y Bachillerato, pero, ¿qué tipo de personas? Cada vez que pronunciaban esa frase recordaba tantas cosas. Ese momento en el que cierto profesor de filosofía llevaba alcohol a las clases, o esos otros en los que los más altos miembros de la dirección del IES, llegaban ebrios, momentos de voces por hablar, quizá “de lo que no debes”… Entonces piensas, ¡qué ejemplos! ¿Una persona que hace estas barbaridades es, o más bien se considera, docente? Supongo que la mitad de las familias no tienen ni idea porque como bien me dijeron, nos reímos de la situación pero el día que ocurra algo importante nosotrXs seremos lXs aparecen en el telediario afirmando “si ya se veía venir”.
Otro de los momentos fue la entrega de regalos a docentes. ¡Qué razón llevabas! El embarazo de una de las profesoras fue motivo de aplausos, silbidos, regalos, etc. Desde aquí, aunque esto no llegue muy lejos, ¡felicidades a ti! Te lo mereces más que nadie. Al menos, nosotrXs sabemos quién es la que realmente se merece esa mención y un par de regalos (grandes), por ser madre y por todo lo que te han hecho pasar.
Un abrazo.
Segunda Parte
Junio 23, 2008
Nervios en la calle. Todo el mundo prepara la misma para el “importantísimo” acto, tan esperado por los fieles. Banderitas con los colores de España, colorines en las calles, plantas en las puertas… En unos segundos, lo que peor llevo, se anuncia la salida del cristo de la iglesia. La banda del pueblo empieza a tocar y se escucha ese sonido entre cornetas y tambores, que incluso hay gente que lleva en los coches a toda pastilla con las ventanillas bajadas. Comienza a pasar la procesión por la puerta de mi casa y en ese momento pienso Devotos, es lo que me pide el cuerpo. Sacar por la ventana el altavoz y… Luego me digo a mí misma, seguro que toda esta gente ni se pararía a escuchar la canción. Se cabrearían por la música y nos por la letra, ¡lógico!, así que estas letras no se merecen eso. En unos segundos, con las puertas cerradas… Se acabó. Terminado el esperado recorrido por la calle San Francisco del cristo de vega. Ahora a recogerlo todo y a soportar las pintaditas de la calle hasta que las ruedas de los coches y el mismo tiempo se las lleven por delante.
Un abrazo.
La religión
Junio 21, 2008
Numerosas fiestas religiosas se celebran es España a lo largo de todo el año. No sólo la semana santa, que alguien pensará que es la única. Por aquí a la gente ahora le da por pasear al cristo por las calles para cambiarlo de iglesia, es decir celebran una procesión todos los domingos para advertir al pueblo que lo cambian. Alguien se preguntará, ¿dónde está el problema? Ese es el problema en sí, pero ya no sólo se conforma la iglesia con inventar nuevos festejos para que los fieles acudan a “la casa del señor”, sino que ahora también hay que pintar las calles para que la comunidad eclesiástica pasee sus figuritas por las calles. Los bordillos se pintan de blanco, y las calles se llenan de numerosos mensajes con reverencias, súplicas, palomitas blancas y dibujos, que por supuesto realizan los fieles, en representación a la biblia y toda la mentira que es en sí la religión. Ahora no se puede vivir con tranquilidad. Los vecinos aporrean tu puerta con exigencias: “La calle tiene que estar bonita para cuando pase el cristo”. De acuerdo, ¿por qué no puedo pintar, por ejemplo, un graffiti? Ya que tengo que decorarla, ¡puedo pintar lo que me salga de la narices!. La solución, “los actos vandálicos no están permitidos”. Entonces me río y pienso, ¡qué estupideces! La iglesia comete todos los días actos vandálicos y nadie tiene narices a reprocharle nada. Se supone que la iglesia ya no es lo que era y ahora cada uno es libre de hacer lo que quiera pero… ¿Quién puede asegurármelo?

Un saludo.