Tradición

Abril 25, 2008

i LOVE you, U.A.E.

Si preguntásemos a la población española que opinase a cerca  de la homosexualidad, más de un 60% afirmarían que es una enfermedad, más o menos como el que padece esquizofrenia, o cualquier enfermedad mental. El 20%, no opinan pero no lo aceptan. El otro 20% creerían que la felicidad de una persona no debe juzgarse porque no siga la línea de la tradición que ha marcado, desde la creación de la religión cristiana, la iglesia.

La tradición, que no se qué narices tendrá para influir exageradamente en la sociedad, crea aquello, que según la opinión pública, está bien o no. Si enlazamos el tema de la homosexualidad con la tradición creamos una bomba en cuanto a opiniones. El tema más espinoso es el de la paternidad. Según la tradición eclesiástica y lo que para muchos es “lo natural”, una familia debe estar formada por un padre y una madre. Si una familia la forman dos padres o dos madres, la paternidad no debería permitirse. La respuesta, las burlas que recibirá cuando crezca esX niñX, un posible trauma por no vivir en una familia “normal”, y por supuesto, para los más extremistas, la seguridad de la homosexualidad para el/la niñX .

Ahora, propongo plantear una sociedad distinta. Una en la que una familia puede estar formada por dos padres, dos madres o una madre y un padre. Entonces, lXs niñXs, ya no vivirían situaciones embarazosas provocadas por lXs crueles compañerXs de cole. Sería, “lo normal”. Ahí está el fallo de nuestra sociedad. “Lo normal”, ¿quién ha definido la normalidad, la tradición?¿ Por qué no intentamos educar a nuestrXs pequeñXs para que la normalidad o la tradición no hagan daño a la felicidad de algunas personas?

Inculcar a nuestras futuras generaciones que el respeto a todo el mundo, sea cual sea su condición, es uno de los valores más importantes para comenzar a andar por la vida es la mejor manera para que “lo normal” no sea aquello que haga daño a ciertas personas.

Un saludo.